Bibliografía Expedición Malaspina

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Bibliografía Expedición Malaspina2019-02-04T19:05:39+00:00

Resulta imposible decir nada más importante de lo que ya se ha dicho sobre Alejandro Malaspina. Y es que, a largos años de negación y silencio, le han seguido años de excesiva abundancia, alabanzas y mucha retórica. Ni una ni la otra cosa han sido buenas para este hombre excepcional, aunque hombre al fin. Y es que él fue bueno entre muchos otros buenos a los que molestó su personalidad indiscutible y su valentía indudable. Con los estruendosos fallos de un carácter fuerte, se granjeó más enemigos que amigos. Su avanzado sentido de la vida y la política, le llevó a las mazmorras del castillo de S. Antón en la Coruña de donde casi no sale vivo, de no haber sido por la influencia de importantes amigos y también de la Revolución Francesa, que a unos cortó el cuello y a otros los salvó de la muerte. Como hizo Napoleón, en persona, pidiendo a Godoy el destierro a cambio de la vida de Alejandro. Yo lo contemplo como un hombre de acción, con firmes convicciones políticas de progreso y bienestar social, que mira con respeto a inferiores y diferentes, y desprecia el autoritarismo y la crueldad, como cuando, en uno de sus paseos por Cádiz, ve a niños trabajando con enormes piedras en las murallas, y grita al capataz que impida a hombres febriles trabajar de sol a sol. O cuando mira la terrible vida del marinero en las corbetas Y también como un hombre ambicioso, que sabe que la economía , la buena economía, salva a pueblos y personas.

Su privilegiado círculo de amigos como Bank, su impactante correspondencia, que uno descubre como de ahora mismo, su ilusión por empresas arriesgadas. Y siempre tan desconocido, tan reservado de emociones y deseos. Luego está el proyecto de su vida: ”la expedición” Que no le salió tan bien como se suponía, Casi le salió mal. Llegó a una América que no era ya la de Jorge Juan, sino que quería salir del colonialismo y la explotación y que pedía la independencia. Y a Alejandro, como no, aquello le pareció justo y no le escandalizó. ¿Pueden escandalizar a nadie los deseos de librarse de trabas y mandar sobre lo que es indiscutiblemente suyo?. En realidad la corriente “liberal” de la monarquía borbónica fue luego la misma que le costó a Malaspina presidio y destierro: Esto es, ayudar a nuestras colonias americanas a independizarse siguiendo el criterio de “muchos focos de insurgencia lejanos y difíciles de gobernar”.

Traemos aquí párrafos de una carta del inteligente ministro Aranda al rey, quien no estaba de acuerdo con esta idea (cf. “Memoria secreta presentada al rey de España por el conde de Aranda sobre la Independencia de las colonias después de haber firmado el tratado de Paris de 1783” (cf. Biblioteca Nacional Ms. 12966/33) “Señor, el amor que profeso a V. M.—y el afecto que tengo a mi Patria, me mueven a manifestar…un pensamiento que juzgo de mayor interés en las circunstancias presentes. “ “Acabo de concluir de orden de V. M., el tratado de paz con Inglaterra… como una negociación que parece que he desempeñado a entera satisfacción de V.M., pero ella me ha dejado un cierto sentimiento que no debo ocultar a V.M. Las colonias americanas han quedado independientes: esto es mi dolor y recelo. La Francia, como tiene poco que perder en América, no ha dudado en sus proyectos al considerar que la España, su íntima aliada, y muy poderosa en el Nuevo Mundo, se queda expuesta a golpes terribles”. “Desde el principio se ha equivocado en sus cálculos favoreciendo esta independencia, según yo manifesté algunas veces a aquellos ministros… “Dejo aparte el dictamen de políticos nacionales y extranjeros… que han dicho que el dominio español en las Américas no puede ser muy duradero, fundado en que las posesiones tan distantes de sus metrópolis, jamás se han conservado largo tiempo… o la dificultad de socorrerles desde Europa, cuando la necesidad lo exige, el gobierno breve de los virreyes… que la mayor parte van con el objeto de enriquecerse, las injusticias que se cometen contra aquellos infelices, la distancia de la soberanía y del tribunal supremo, las vejaciones y venganzas que experimentan… Todas estas circunstancias…contribuyen a que aquellos naturales no estén contentos y que aspiren a la independencia siempre que se les presente ocasión favorable. Dejando todo esto, me ceñiré al punto del día: mi recelo a la nueva potencia que se forma, donde no hay ya otra que pueda contener sus proyectos y que nos ha de incomodar cuando se halle en disposición de hacerlo. Esta república federativa, ha nacido pigmea, puesto que la han permitido dos potencias como España y Francia, auxiliándolas con sus fuerzas para hacerla independiente. Mañana será un gigante, conforme vaya consolidando su constitución y después, un coloso irresistible – Así se olvidará de los beneficios recibidos de ambas potencias y no pensará más que en su engrandecimiento. La libertad de religión, la facilidad de establecer gentes en sus dominios, y las ventajas que ofrece aquel nuevo gobierno, llamarán a labradores y artesanos de todas las naciones, porque el hombre va donde piensa mejorar su fortuna y, dentro de pocos años, veremos, con el mayor sentimiento, levantado el coloso que he explicado”. Luego Aranda, indica al rey la necesidad de instituir en las colonias tres mandatarios de total fidelidad (tres infantes), que frenaran un independentismo salvaje e invasor. Toda una lección. Aunque después de esta carta, Aranda fuera defenestrado, mandado a París y sustituido por Floridablanca, su exilio parisino le pareció de perlas, y siempre mantuvo que él había hecho por los españoles, lo que nadie “salubridad y luz», decía socarrón refiriéndose al asfaltado de calles, saneamiento, y miles de, faroles que iluminaron Madrid como nunca. Así que no le faltaba razón.

Aclarar que, aunque todos estos autores tienen sus obras en la red, no ocurre así con su bibliografía, pero la indicamos aquí para quien quiera encontrarla en bibliotecas u otros medios. A todos estos autores-as, agradecemos profundamente su magnífica y generosa labor intelectual, que tanto a otros, como a mi, nos ayudan ahora y para siempre.