Introducción Expedición Malaspina

/Introducción Expedición Malaspina
Introducción Expedición Malaspina2019-02-04T19:05:11+00:00

Otro asunto que traía de cabeza a los reyes españoles desde siempre, fue el de las defensas  Tanto de las defensas ante incursiones extranjeras o de piratería en sus dominios de las Indias, como en la protección de ciudades estratégicas españolas como es el caso de Cádiz. El asunto de la ciudad gaditana coleaba ya, como veremos, desde Felipe II, pero no es hasta llegar a los Borbones y, al siglo “de las luces”, cuando una magnífica élite de ingenieros militares enciclopedistas e ilustrados, organiza una espectacular orgía constructiva de fuertes, baluartes y murallas defensivas basándose en tratadistas como Cristobal de Rojas en su libro “Teórica Práctica” de 1598, tratado de culto en lo que se refiere a fortificaciones. Pensamos como Malaspina que con Cádiz exageraron un poco (“fortín español” la llamaba el eminente italiano) . Pero veamos lo que ocurrió.

[Planta de la ciudad de Cádiz] (1609) Ministerio de Educación, Cultura y Deporte Madrid

cartografía general-planos y mapas generales 1764. Biblioteca Nacional Francia

«Rodeaita de murallas. “Que encerraíta la tienes”! (Alegrias de Fosforito)

Murallas y baluartes, fortificaciones en las que los ingenieros militares de prestigio lucieron sus palmitos- Fortificar y fortificar, amurallar y acarrear piedras y niños que las acarreaban por un poco de pan y hombres que se reventaban por dos reales. Murallas de sangre y muerte para defender la preciosa y valiosa ciudad de Cádiz. Pero ¿por qué tanto encierro? Las historias de piratas saqueadores, de incendios devastadores, de violaciones de mujeres y robos de niños, no estaba tan lejos (Cf. Ayuntamiento de Cadiz, “Mairie de Cadix”.

Cádiz, ciudad orientada a su hermosa Bahía, opulenta desde los fenicios , con un comercio incesante ya desde su precoz puente Suazo, que la comunicaba con la península. La traída del agua con un acueducto desde Tempul, fue decisiva mediante un sistema de cisternas fenicio.
“Al entrar en la órbita msulmana, en el siglo VIII, el comercio floreciente se convirtió en algo más parecido a la piratería”. “Ante las invasiones normandas, los reyes deciden construír naves en Cádiz, Cartagena y Tarragona.” En el blog de Nelson leemos un excelente artículo sobre, los ataques, asedios y bombardeos a que Cádiz fue sometida, durante los siglos XVI, XVII, XVIII” Copiaremos sus magníficos informes “Así en 1530 desde el mar por el corsario Barbarroja, En 1533 Jaban Arraez, rey de Argel, intenta asediar la ciudad gaditana . Una borrasca lo impidió.” “ En 1574, un desembarco por sorpresa de moros fue recibida a cañonazos, con lo que la ciudad ya preparaba sus defensas”. ” En 1587, Francis Drake, entra en la Bahía de Cádiz con una formidable escuadra inglesa, luego otro ataque a la mítica torre de Sancti Petri. Pero el terrible saqueo de la ciudad por el conde de Essex en 1596 con una formidable escuadra inglesa al mando del no menos formidable Carlos Howard, Luis de Nassau al mando del almirante lord Effygham, cogió a los gaditanos por sorpresa y sin guarnición alguna.” “ Con 8 galeras y 3 fragatas, desde el Puntal, Diego de Sotomayor, General de la Armada.se dispuso a hacerles frente “ “ El duque de Medina Sidonia , que acudió a ayudar, no hizo mas que entorpecer, perplejo, nervioso, e irresoluto, como estaba”. Así que aquello fue coser y cantar.
“Con un orden increíble , el favorito de la reina Isabel , conde de Essex, saqueó una ciudad indemne sin víveres, ni pólvora , ni hombres , ni fuertes con armas , ni nada de nada.” “ Así , después de pasar a cuchillo a parte de la población, se largó con un botín de más de 20 millones de ducados, mientras ardían casi 300 casas de las 1203, que tenía la opulenta Cádiz.”
“Regidores y mandatarios dieron cuenta del descuido de cañones y piezas y armas de mano , de la escasez de pólvora, de que los baluartes del Carbón, del Boquerón y del Postigo de la Madera, no tenían ni pizca de artillería ,así que Agustín Casanova y otros países aliados y amigos, mandaron compañías “para un pueblo tan abierto y derramado, tan descuidado y desproveido, y que a tantas partes tenía que acudir y reparar, con flaca y pequeña defensa para competir y detener el ímpetu y poder que tenía sobre sí”.” En la refriega , la flota de Indias había perdido 4 galeones de 50 piezas de cañón cada uno y 3 italianos cargados de artillería y municiones. Cádiz quedó tan sangrada y herida, que el mismo rey Felipe II escribía desde Toledo al Duque de Medina Sidonia . “ …”y así en la fortificación, como en lo demás, mandaré mirar lo que convenga…” “ y 20 quintales de pólvora para meter en Cádiz”. Una y no más : otras incursiones y refriegas posteriores (1625, derrota de una escuadra holandesa, observaciones de una escuadra francesa 1686, que fue alejada), no tuvieron éxito .

Así llegamos al siglo XVIII. En 1702, al mando de lord Wimbledon, una armada anglo-holandesa intentó saquear de nuevo Cádiz”. Fue imposible. Como tampoco lo consiguieron ni Jervis , ni Nelson (1796-1800), pues en este siglo, una armada muy bien preparada , hija de la Ilustración, estaba asentada en la ciudad gaditana, con hombres que pasarían a la historia , no solo por el rechazo de estos nuevos ataques ingleses, sino por ser punteros en expediciones posteriores y, sobre todo, por su labor en la formación de magníficos marinos como Jorge Juan, Ulloa, y todos los mandatarios de la “Expedición Malaspina”, incluido el mismo Alejandro Malaspina. Estoy hablando de Francisco Bustamante, Rodriguez de Valcárcel, José Mazarredo, Federico Gravina, Villavicencio, o el capitán de navío, Cayetano Valdés. ¿Qué había ocurrido para este cambio en poco más de dos siglos? No solo cambios. Toda una Revolución. Un cataclismo cultural, religioso y humano que dió la vuelta a la historia y del que todavía nos nutrimos: la revolución francesa , la Ilustración con su elenco de ilustrados

En lo que se refiere a la ciudad de Cádiz, la monarquía pasa de los Austrias a los Borbones de la mano del duque de Anjou, nieto del rey sol Luis XIV, quien con el nombre de Felipe V, tiñe toda nuestra cultura de un afrancesamiento muy provechoso. Rodeado de ministros como Patiño y Campillo, y de la mano y el mecenazgo de uno de los hombres más poderosos del mundo, su abuelo, empieza una reforma naval, creando un Departamento Marítimo en la ciudad de Cádiz, al considerarla centro estratégico y comercial Aquella ciudad “desprovista”, se ha convertido en una ciudad “blindada” por las fortificaciones de los brillantes ingenieros militares de la Real Armada.

Fortificaciones Gaditanas «El fortín de España»

Ya en el siglo XVI el mismo Cristobal de Rojas había escrito un informe a Felipe II, sobre el estado de desprotección de la ciudad de Cádiz, “ y desde 1587 a 1596, el obispo Antonio Zapata, había mandado construir cuarteles junto a la Puerta del Muro. Una treintena de pequeñas construcciones de cantería realizadas mientras los soldados, que se encontraban como guarnición del presidio, se alojaban en una casa-cuartel cercana a Puerto Chico. Pero los problemas aumentaron con la llegada de gran número de soldados procedentes de la Real Armada en galeras y galeones, a los que hubo que alojar en casas particulares, quienes se quejaban a menudo de la situación.”
“Esto siguió sucediendo hasta principios del siglo XVIII en donde se empezó a tomar en serio el hacinamiento de soldados, y los polvorines, contiguos al Camposanto, se habilitaron para cuarteles de infantería, trasladando el camposanto al Rastro Viejo.”
“En 1724, el marqués de Verbón, ingeniero general de fortificaciones, se planteó la necesidad de crear una ciudadela o recinto en el que se incluía el llamado Camposanto y el Castillo de Santa Catalina, con cuarteles para la tropa, almacenes para víveres , pólvora y un arsenal de artillería. “ “Se terminaría por fin el trozo de muralla entre el Bonete y La Caleta desde el Baluarte de la Candelaria hasta el Bonete”.

Con la llegada de Felipe V y su ministro Patiño, (1731) el ingeniero Sala concibe un proyecto de construcción de cuarteles con pabellones de oficiales fuera de la población y dentro de las fortificaciones para defensa de la ciudad. Así se diseña El Pabellón de Ingenieros (1758-1760) en la Plazuela del Mentidero y los Cuarteles del Frente de Tierra con el ingeniero José Barnola “a prueba de bomba” según comentó con su gracejo gaditano.
Con una ciudad próspera por el comercio de Indias, intelectualmente más avanzada y liberal que el resto de España, los ingenieros militares pudieron desarrollar técnicas de fortificación con libros prohibidos en otras partes del país. En Cádiz un ejército ilustrado pudo realizar su trabajo con libertad y sin encontronazos con la Inquisición. Con Fernando VI, hermanastro de Carlos III, con la Junta de Fortificaciones y materiales de derribo del Hospicio de la Caridad, se empezaron las obras de la “Casa de Ingenieros” o de “Carlos III” (1755), bajo la supervisión del ingeniero Silvestre Abarca.