Las rutas de navegación

/Las rutas de navegación
Las rutas de navegación2019-12-06T18:22:34+00:00

De la estupenda página Explorers.

Utilizaremos con mucha frecuencia la denominación de “exploradores” en lugar de  otras acepciones (“conquistadores”, “descubridores” etc. en relación a un Continente ya descubierto y conquistado por sus habitantes,  los indígenas americanos).

Esta página reúne, con gran acierto, la brevedad de los más importantes hechos de estos exploradores,  no ya españoles, sino del mundo entero, a quienes podemos localizar fácilmente por la primera letra de su apellido. En la ficha en la que aparece la foto del explorador buscado, aparece también la ruta de navegación del mismo, en distinta resolución,  con lo que se reúnen la mayoría de las rutas de navegación observadas por los exploradores mundiales desde el siglo XV hasta el XX De muy fácil traducción al español. Un lujo.

Reseñamos el importante trabajo de Itinerarios. Rutas y destinos culturales iberoamericanos.

Trabajo propuesto por ICOMOS, bajo los auspicios del CSIC, para identificar la situación de los distintos tramos, diseñando las bases de su rehabilitación. “El denominado Camino Real e Intercontinental”, condensa el entramado geográfico que unió a tres continentes durante toda la Edad  Moderna: Europa, América y parte del Sudeste Asiático, que permanecieron durante siglos estrechamente unidos, configurando una rígida estructura que enlazaba puertos y ciudades , pueblos y nudos de comunicación, con el propósito de garantizar  la estabilidad del modelo económico del monopolio mercantil desarrollado por la Monarquía española, para servir de base al objetivo del Imperio  y su misión divina de la evangelización del orbe” (pág. 2).

En relación a este apartado sobre navegantes y rutas de navegación  y,  en concreto sobre el “Camino real marítimo Intercontinental”, este imprescindible estudio, marca  un eje marítimo en dirección  Este-Oeste, y de retorno  Oeste-Este, que incluye el Océano Atlántico y el Caribe, El Océano Pacífico hasta el Océano Índico, y que enlazaba Sevilla,  S. Lúcar de Barrameda y Canarias con Sto. Domingo. Tres destinos,   como final de trayecto, se repartían esta escala: Veracruz-México, Callao-Lima y Manila. En la vuelta o tornaviaje eran puntos destacados: La Habana e Islas Azores y  S. Francisco y Cabo  S. Blas en la costa de California. Se podía elegir  también , un eje exclusivo de retorno desde Buenos Aires” ( pág- 4) “Este camino, englobaba  tres grandes rutas marítimas, organizadas en un sistema de flotas con periodicidad anual:

a) La Flota de Nueva España o Carrera de Indias (1526-1564-1821) (cf. Cuesta   “Alonso…) y  “La  mayor ruta transoceánica- Armadas 1500-1900

b) La Flota de La Mar del Sur o “Naos de Tierra Firme (1533-1550-1821)

c) La Nao de La China o Galeón de Manila (1576-1821): una excelente comunicación en claras tablas cronológicas del viaje de ida del Galeón  (Acapulco a Manila) y de vuelta (Manila –  Acapulco ) basadas en la documentación del Archivo General de Indias. Excelente.

Excelentes explicaciones de las distintas rutas en “Camino  real…” págs. 4-5)

Diseñadas para el comercio  y el aprovechamiento de los productos americanos, estas rutas mercantilistas están muy bien descritas en el artículo  de la profesora Graciela Márquez: Monopolio y comercio en América Latina, siglos XVI-XVII.

Y un estupendo dossier sobre el comercio americano  presentado por Marta Milagros de Vas Mingo y Miguel Luque Talaván “El tráfico comercial hispano-indiano”.

En el diseño cartográfico de todas estas rutas, tienen especial importancia los cosmógrafos de la Casa de Contratación y entre ellos destaca Alonso de Santa Cruz , sevillano de la calle Sierpes que participó en la expedición de Sebastián  Caboto  (“Hacia la Especiería), pues su padre era el principal financiador de este viaje , y Alonso fue designado veedor por los armadores”. “Tras aquella enriquecedora experiencia escribe su  “Crónica de  Carlos V” y , sobre todo su  “Islario General”, cuya documentación silencia a favor de  Gonzalo Fernández de Oviedo, no se sabe bien por qué”  (Cuesta , “Alonso.. págs.  10-11.)( Para su hoja de servicios y notas sobre su expedición al Rio de la Plata cf. págs. 12-13) “Pero su obra geográfica más destacada  “Memorial sobre descubrimientos del Nuevo Mundo”, incluye un estudio importantísimo  “El Libro de las Longitudes” en donde  “Con una interesante preocupación pedagógica, Santa Cruz pretende que los capitanes  y oficiales tomen minuciosa nota de la localización y disposición  del nordesteo o norosteo, pero  lo más importante es su obra cartográfica , conocida después de su muerte y guardada en vieja arqueta , y que Francisco Hernández de Liébana  inventarió y catalogó minuciosamente, pasando luego con toda la documentación a  Juan de Ovando , por orden real y de este a Juan   López de Velasco (cf. Cuesta , “Alonso…• pags 15-16   y sobre todo nota 22 ) Quizás lo más interesante de la obra cartográfica de Santa Cruz , sea el reconocimiento sin sonrojo de la multitud de errores plasmados en los mapas , como la proyección cilíndrica, solo revisado por Mercátor , mucho después- “  (pág. 17) Para un detallado estudio con imágenes   cf .  Mariano Cuesta  Domingo, “Estudio crítico Alonso de Santa Cruz, Biblioteca Virtual de polígrafos.

Otro magnífico estudio de este autor en el que se aprecian los errores y manipulaciones cartográficas de la época de Carlos V,  que desde luego, duraron mucho más. Un breve, pero imprescindible resumen de la cartografía mundial del siglo XVI del autor en págs. 18-19.

Y del mismo autor “Alonso de Santa Cruz cartógrafo y fabricante de instrumentos náuticos de la Casa de Contratación” Revista Complutense de Historia de América vol. 30 (2004) págs. 7-40

Para terminar este esforzado y difícil tema de la “empresa de Indias” y su alto coste en vidas y esfuerzos en la lucha por domeñar la mar y las arriesgadas rutas náuticas,  nombraremos la acertada tesis doctoral de Dña.Gleydi Sullón Barreto, “Vasallos  y extranjeros.  Portugueses en la Lima virreinal, 1570-1680” quien en su nota 31 pág. 47 habla de la difícil empresa de la Carrera de Indias :   “requería en efecto de gente experta en la ciencia náutica para gobernar los navíos  y con experiencia en las rutas de navegación. La cédula de instrucciones expedida al primer Piloto Mayor Américo Vespucio, en Agosto de 1508, revela la preocupación de la Monarquía por  la formación de los pilotos en la Carrera de Indias. Estos antes de ser admitidos como tales, debían ser instruidos y examinados por el Piloto Mayor, además de otras exigencias“. Con excelente bibliografía.