PRIMERA ETAPA AZTLÁN

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PRIMERA ETAPA AZTLÁN2020-11-22T18:34:30+00:00

PRIMERA ETAPA AZTLÁN

AZTLAN EN LOS CÓDICES

LA SALIDA DE AZTLÁN: “La garza blanca” no parece ser el único topónimo que identifique el lugar de donde salen los méxicas, tal como explicara el doctor López Austín ( Cf. “Mitos…” págs 2-3).

Este lugar mítico para muchos estudiosos, no parece serlo para el doctor E. Matos Moctezuma, quien dice en su obra “El Templo Mayor, crónicas del siglo XVI” DICE: “Tras todo rito hay un mito, y este, a su vez surge de un hecho real” Y en ese sentido, la opinión de Rodrigo y Carrillo, op. Cit. Pág 40 y si quienes dicen: “Tal vez Aztlán sea un mito sintetizador de diversas ttradiciones” pero el investigador X Noguez en su artículo «Tira de la peregrinacion la migración méxica” Arqueología mexicana dice: ”Aztlán ha sido objeto de intenso escrutinio respecto a su localización. Dos teorías prevalecen: una isla en la laguna de Mexcaltitlán, en las costas de Nayarit (Wigberto Jiménez Moreno), o un lugar, también de ambiente lacustre, entre Yuriria y Cortázar, al sur de Guanajuato (Paul Kirchhoff)”lo afirma explicando la 1ª etapa de la peregrinación “De Aztlán a Coatlicámac” (págs 5- 6) con excelentes precisiones arqueológicas y una 2ª etapa “De Tollan (Tula) a Colhuacán (Contitlán) (págs 8, 10) con magníficas ilustraciones según la Tira de la Peregrinación.


Fig 1 Una representación de Aztlán, el hogar original de los mexicas, Y continúa el doctor Navarrete en su magnífico análisis de la lámina 1 del còdice Azcatitlán:

“El templo: “Este modo de representación es muy significativo, ya que juega un papel central en la narración de la etapa imperial de la historia méxica” F. Así, el Codex Azcatitlán, como la mayoría de las otras historias méxica, establece una analogía explícita entre el templo original de los mexicas en Aztlán y su templo principal en México.” “Los elementos occidentalizantes del mismo son su dibujo tridimensional, junto a figuras bidimensionales de personajes”. “Convenciones europeas son también la montaña de la izquierda con un Consejo de tres eminentes con varas de mando que parecen discutir la salida de migrantes, y un grupo de personas en el centro, que se despiden de los méxicas” Finalmente una salida lacustre, representada de la misma forma en La Tira de la Peregrinación (Códice Boturini) lám 1

En relación a los tres personajes con varas de mando, cf “Gobernantes méxicas, lámina del códice Azcatitlán, facsimil en donde se afirma: “En el códice Azcatitlán, primero se presenta una especie de, Introducción (Lámina 1) en la que aparecen tres grandes señores sin identificación , los que , se supone podrían ser los tlatoanís de la Triple Alianza” La relación del inicio de la migración y el final de la Triple Alianza (primera) es el tema de un interesante artículo de J Rubén Romero Galván y E Damián Reyes Morales “Aztlán Teocolhuacán, el inicio de una migración y el fin de una Triple Alianza”Tiempos y lugares”

Ana Rita Valero op. Cit. Pág 6 dice de esta lámina:”Parte importante de la información se refiere a la organización cuatripartita de las tribus que emprenden el viaje, los chalmeca (identificados con un glifo formado por un chalchihuitl atravesado por una cuerda), los cihuatecpaneca (identificados por dos ollas en forma de biznaga), los tlacohcalca (con dos dardos) y los tepaneca (con una bandera).”

Sobre las fuentes originales del tema y las últimas observaciones arqueológicas los autores dicen: “Información muy valiosa es la consignada por el cronista Domingo Francisco de San Antón Muñón Chimalpáhin Cuauhtlehuanitzin “Memorial breve” ( en donde se insinúa una migración por inundaciones debida a la crecida de las aguas del lago Texcoco), así como aquella que es posible encontrar en los “Anales de Cuauhtitlan”, contenidos en el Códice Chimalpopoca, de autoría anónima, y en la “Relación de la genealogía”, además de lo arrojado por diversos estudios arqueológicos, entre los que destacan los trabajos de Constanza Vega o bien aquellos que se refieren al ámbito lacustre como los de Eric Wolf,1William Sanders y Jesús Evaristo Sánchez, aquí se propone una solución a la incógnita referida, misma que tiene como marco de referencia la caída y el resurgimiento de la primera Triple Alianza.” (para posibles fechas y escalas del viaje págs 102)

Hay también un personaje en canoa idéntico al que encontramos en el Códice Boturini u Tira de la peregrinación (lám. ITraemos aquí un fabuloso blog de Marcos Méndez y en concreto su estudio del Códice Boturini lámina a lámina. Un profundo y brillante trabajo que en nada envidia a otros más encumbrados y difundidos. Vaya aquí un homenaje sincero a todos aquellos investigadores y estudiosos anónimos cuya generosidad y buen hacer nos nutre convirtiéndonos en sus alumnii.

Códice Boturini

 LAS HUELLAS DE LOS PIES EN SINUOSOS CAMINOS: ANDAR DESORIENTADOS.
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“Al lado de esta isla está representado un hombre, pintado de negro, a bordo de una barca. El pelo largo y anudado y el color negro indican que se trata de un sacerdote. A su lado, ya en la orilla, están representadas unas pisadas. Este signo es muy frecuente, sirve para ir ligando las distintas escenas y equivale a «marcha», «camino», «viaje», por lo que nos está indicando que están saliendo de Aztlan.” commons.wi k media.org/wiki/File:Aztlan_codex_boturini.jpg

En el interesantísimo artículo del investigador Patrick Johansson: “La imagen de Aztlán en el Códice Boturini”

El doctor E Florescano en su artículo MITO E HISTORIA

EN LA MEMORIA NAHUA

dice (pág. 634) “La azteca es la última de las tribus chichimecas que abandona las á r i d a s llanuras del norte y se adentra en las tierras ya ocupadas del centro de Mesoamérica . C o m o todos los grupos nahuas que protagonizaron esa diáspora , los aztecas reconocen sus orígenes en las tierras agrestes del norte, que en sus historias y mitos toma el nombre de Chicomoztoc, el lugar de las siete cuevas mitológicas de origen, la matriz que produjo a las generaciones de pueblos chichimecas. Pero al m i s m o tiempo que reconocen en Chicomoztoc un origen común , los mexicas se individualizan frente a sus congéneres: s e g ú n sus crónicas ellos proceden de Aztlán y por ello se 11a-m a n aztecas. E n sus relatos, Aztlán cobra la forma de u n origen m í t i c o idealizado: en lugar del paisaje desértico y hostil de Chicomoztoc, Aztlán, que se identifica con el lugar de la blancura, es una isla rodeada de agua y tierras fértiles. Inmediatamente de su salida de Aztlán, los aztecas llegan a Colhuacan, donde encuentran ocho tribus que se les unen a la peregrinación y quienes posteriormente fundarán los principales reinos nahuas del centro de Mesoamérica, aun cuando ellos se presentan como la tribu líder (figs. 4 y 5). Según sus relatos, Huitzilopochtli, su dios y oráculo, los convenció de abandonar ese lugar y buscar la tierra donde habrían de ser poderosos, de manera que bajo la protección de su dios salieron de Colhuacan, seguidos por las otras tribus”.

Historia Mexicana, El Colegio de México, Vol. 70, Núm. 1 (277) es una publicación trimestral electrónica editada por El Colegio de México, A.C.

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Aztlán en el códice Códice Aubin. En torno al cerro central se distribuyen los signos calli de los calpulli Cf el de la Biblioteca de BERLIN

El capítulo II del artículo de Ernest Mengin “Comentario del Codex mexicanus n.º 23-24 de la Bublioteca Nacional de Paris”, es uno de los más completos sobre Aztlán Sobre esta fig 50 dice:” “Esta pintura de la lámina I del códice Boturini, nos muestra una isla En el centro se eleva el templo en forma de pirámide con el hieroglifo “Aztlán” A su lado están dibujadas las seis mansiones que representan las tribus aztecas, guiadas por un sacerdote que se desliza sobre el agua en una canoa” “Más a la derecha está representado Colhuacán (“Monte de la cima retorcida”) conteniendo en el interior el ídolo del dios Uitzilopochtli, transformado en colibrí cuyo canto, en forma de pequeñas lenguas son las órdenes dadas por el dios-colibrí a las tribus” Y sobre las distintas formas de concebir “Aztlán” por distintos estudiosos cf. pág 418, notas 1-2) Uno de los estudios iconográficos más completos de esta lámina es el artículo del doctor Patrick Johansson, “La imagen de Aztlán en el Códice Boturini”

En su nota 1 el autor nos recuerda que el Codex Boturini fue seguramente estudiado sobre la versión nahua del tema O de otra forma códex Aubin así: “La imagen leída por el informante indígena cuya versión en náhuatl fue transcrita en el documento conocido como Códice Aubin es, de hecho, la imagen del original a partir del cual fue elaborado el Códice Boturini. El análisis semiológico comparativo que realizamos, en un trabajo anterior, entre los textos respectivamente pictórico y verbal, permitió establecer esta relación. Cf. Johansson, “La palabra, la imagen, y el manuscrito.

Lecturas indígenas de un texto pictórico en el siglo XVI”, México, universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2004, p. 241-273. Y con respecto a las huellas: “Las huellas de pies, xocpalli, que parten de la proa de la canoa, atraviesan la cueva y llegan al glifo toponímico gentilicio de los aztecas (lámina II); expresan aquí, como en otros documentos iconográficos nahuas, un avance espacio-temporal. Son siete huellas (cuatro antes y tres después de la imagen del personaje que figura dentro de la cueva), lo cual podría ser significativo en este contexto específico, ya que el exponente 7 remite a Chicomoztoc (7-Cueva) y a la fecundación en la simbología náhuatl prehispánica. Si recordamos que son siete también los peldaños de la escalera del templo que culmina con la unión del fuego y del agua en lo alto de la pirámide de Aztlán, podemos establecer la pertinencia numerológica del 7 y el valor de fecundación que expresa” “Colhuacan” es “lugar de abuelos” (o antepasados), por lo que se establece una relación manifiesta entre la gestación del dios y el mundo de los antepasados. En términos pictográficos, además de la cima en forma de espiral, las laderas del monte ostentan un formema que remite a la piedra tetl, el cual orienta la lectura a te-petl, “mon-te”, y se observa en la base la presencia de agua, atl, con lo cual se alude al binomio difrástico in atl.

De Aztlán a Contitlan (continuación): El recorrido de los mexicas, según la Tira de la Peregrinación. Fotos: Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.

Sacerdotes o teomamaque que guiaron a los mexitin (mexicas) durante su peregrinaje, cargando un bulto con su respectiva divinidad. Tira de la Peregrinación, lám. II. Reprografía: Marco . Antonio Pacheco / Raíces. Contitlan (continuación): El recorrido de los mexicas, según la Tira de la Peregrinación. Fotos: Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.

La cueva dentro del monte:En el monte Colhuacan está una cueva, oztotl, dentro de la cual figuran tres ramas de abeto, acxoyatl, que configuran un “contenedor” abierto hacia la parte derecha. Dentro de este contenedor está la cabeza de un personaje que está a su vez dentro del pico de un colibrí. Nueve volutas se elevan hacia el cielo. Seis volutas están orientadas a la izquierda: tres a la derecha. La disposición respectiva de las volutas indica que es una palabra sagrada”

Análisis de la primera lámina del códice Boturini

La isla blanca Segunda lámina de la Tira de la Peregrinación(Códice Boturini). “En el centro de la isla hay un templo coronado por un pictograma y debajo, hay una pareja. De la cabeza de la mujer sale una línea que lleva al signo que designa su nombre. Representa un escudo de mano, una rodela, en náhuatl, chimalli y, como está unido a la mujer por una línea, nos indica que se trata de su nombre, Chimalma (1).”De acuerdo con Johansson, el personaje masculino debe tratarse de Mixcóatl, dios de la caza y de la guerra, quien según la Leyenda de los Soles y la Historia de los mexicanos por sus pinturas estaba casado con Chimalma y eran padres de Quetzalcóatl. Pero además, el hecho de que a él se le dibuje a los pies del templo es una indicación de que no se trata de la deidad misma sino del sacerdote de este templo […].”Castañeda de la Paz

El códice X o los anales del grupo de la Tira de la Peregrinación. Evolución pictográfica y problemas en su análisis interpretativo. Journal de la société des américanistes 91, n° 1, 2007. Consultar on line.


Figura 2. Colhuacán y la presentación de los demás grupos migrantes. Codex Azcatitlan. México, siglo XVI. Foto: Cortesía de la Bibliotheque Nationale de France, París.

“La siguiente placa (ver fig. 2) muestra los otros grupos de migrantes que los mexicas conocieron en Colhuacán- Chicomóztoc inmediatamente después de comenzar su viaje. Que contrasta con la primera, ya que no hay motivos europeos, con estricto apego al estilo tradicional mesoamericano pictográfico.” “Esta ausencia no se puede atribuir a la prisa, ya que las figuras y glifos de esta placa están cuidadosamente dibujados y coloreados. Se puede suponer que el contenido de esta placa se consideró de menor interés para un público europeo ya que involucraba un complejo argumento mítico y político sobre la relación entre los mexicas y sus vecinos, y que por lo tanto los tlacuilome decidieron que no tenía sentido desplegar ningún motivo europeo”Sobre el significado simbólico de Colhuacan-Chicomoztoc y los grupos de pueblos relacionados y vecinos que emergen de este lugar mítico, ver Limon Olvera 1990: 117-119 y Lopez Austin 1999: 53-54.


Figura 3. El camino por el desierto. Codex Azcatitlan. México, siglo XVI. Foto: Cortesía de la Bibliotheque Nationale de France, París.

La tercera placa (ver) presenta un hermoso paisaje desértico. Es un mayor desarrollo del motivo introducido en la primera lámina, los glifos utilizados para denotar la palabra tepetl, montaña, se convierten en montañas reales en un panorama que incluye dos palmeras que podrían ser alusiones al paisaje del Éxodo en la Biblia. Esta lámina utiliza otra convención europea clave del paisaje, la línea del horizonte, sobre la que se representan todas las figuras de pie muy firmement. Asimismo, la ruta de los mexicas, tradicionalmente representada en las historias pictográficas mesoamericanas como una hilera de huellas, se representa aquí como un camino a la manera europea.”La ilusión de profundidad en el paisaje se ve reforzada por la superposición de dos de las montañas que también esconden el camino de los migrantes que pasa entre ellas. Este detalle «realista» es también una alusión directa al nombre del lugar, Tepemaxalco, «Donde se estrellan las montañas». Esta ubicación tiene fuertes connotaciones religiosas, ya que es similar a uno de los lugares atravesados por las almas muertas en su viaje hacia su morada final en el inframundo Mictlan (López Austin 1960: 144). “Así podemos concluir que esta placa presenta tanto un paisaje europeo finamente ejecutado, que incluye importantes alusiones bíblicas que establecen una valiosa analogía entre el Éxodo y la migración méxica, como una imagen plenamente participante de la tradición mesoamericana, a través del uso de sus convenciones y la representación directa de un episodio lleno de tintes religiosos nativos. Este es un claro ejemplo de cómo la combinación de elementos mesoamericanos y europeos permitió a los autores del Codex Azcatitlán trasmitir diferentes mensajes dirigidos a sus distintas audiencias, de quienes se esperaba que descifraran las claves visuales que les eran familiares.”


La montaña, con una cara de leona

La montaña, con una cara de leona (fig 4) y seis protuberancias, o pezones, se han identificado con el mítico Chicomóztoc, Lugar de las Siete Cuevas. A la derecha hay una escena compleja que involucra al dios Huitzilopochtli y el sacrificio de varios personajes. Desde el punto de vista de nuestro análisis, el rasgo más notable de esta escena es la representación de dos hombres ahogados flotando boca abajo en el río. Esta representación tridimensional de víctimas sacrificadas introduce el cuarto motivo europeo en el discurso visual del Codex. La página siguiente, o el lado derecho de esta placa, muestra un hermoso paisaje montañoso que desarrolla aún más las técnicas europeas introducidas anteriormente (ver fig. 5). Para crear una convincente sensación de espacio, se superponen las montañas y otras características de los paisajes; además, mientras que los elementos más frontales de este paisaje están cuidadosamente representados, las montañas más distantes están representadas con mucho menos detalle y en tonos más claros, creando una especie de perspectiva aérea; finalmente, mientras que las figuras humanas en el frente se muestran en una representación tradicional de perfil mesoamericano, las que están en la distancia son más pequeñas y se muestran de espaldas al espectador, mejorando así la percepción de dicha distancia” Como hemos visto, el hecho de que esta escena utilice tantas convenciones europeas puede tomarse como indicador de su importancia para la narrativa. Sin embargo, una vez más, estas convenciones se utilizaron para representar un evento que estuvo lleno de tintes simbólicos y religiosos nativos, ya que la travesía de las tierras salvajes de Chicomoztoc fue una acción ritual que provocó la transformación de la identidad étnica de los migrantes y supuso una ruptura radical con su historia pasada al comienzo de una nueva era histórica.” “Aquí también, los tlacuilome parecen dirigirse a dos públicos distintos con mensajes paralelos: mientras que los espectadores nativos reconocerían inmediatamente el significado simbólico de la escena, los europeos verían un paisaje atractivo a la manera de una ilustración europea” Las escenas analizadas hasta ahora contrastan dramáticamente con las siguientes siete láminas, que narran el viaje de los mexicas hasta la fundación de su nueva patria en México-Tenochtitlan. Estos están dibujados en un estilo mucho más simple, más tradicional, casi falto de color y adhiriéndose estrechamente a las convenciones pictográficas mesoamericanas.“

Figura 6. La línea del horizonte y el camino seguido por los mexicas. Codex Azcatitlan. México, siglo XVI. Foto: Cortesía de la Bibliotheque Nationale de France, París.

“En la sexta lámina, el camino seguido por los mexicas se transforma gradualmente de la representación realista utilizada hasta ese punto en una sola línea continua. En las siguientes láminas, esta línea viene a desempeñar el papel de una línea de horizonte sobre la que caminan las figuras humanas y se levantan templos y otros edificios (ver fig. 6). Esta línea del horizonte crea un paisaje «transversal», representado no desde el frente sino en una especie de sección transversal, similar al perfil tradicional mesoamericano. Este uso peculiar de la línea del horizonte parece ser un juego de palabras visual bicultural que combina una convención mesoamericana con una europea de una manera única que solo podría ser entendida por alguien familiarizado con ambas tradiciones, es decir, por los tlacuilome y sus audiencias nativas. Este detalle prueba que esta parte del Codex, por más austera que sea, no deja de tener relación visual con la anterior, más compleja.

Otro motivo europeo utilizado en esta sección es el de la reunión de personas en círculos, empleado para representar la batalla en la que los mexicas fueron derrotados en Chapultepec y su consiguiente cautiverio entre los colhuas victoriosos, dos episodios de gran trascendencia.

Durante su estancia forzosa en Colhuacán, los mexicas se vieron obligados a hacer la guerra y vencer a los Xochimilcas. Esta victoria tuvo un gran significado simbólico para ellos, ya que demostró su destreza incluso en situaciones tan desesperadas. Por tanto, no parece una coincidencia que el Codex presente un dibujo cuidadoso del cuerpo de un prisionero de guerra de Xochimilca en el momento de ser sacrificado. Este es el segundo ejemplo de un motivo que adquirirá gran importancia en las siguientes partes del Codex.

La última placa de esta sección representa la etapa final de la migración méxica que culmina con la fundación de la ciudad de México-Tenochtitlán (ver fig. 7). Como culminación de la migración, y comienzo de una nueva etapa en la historia méxica, esta fundación ocupa un lugar destacado en la mayoría de los códices méxica, como el Mendoza, el Aubin y el Vaticano-Rfos, donde se coloca en el centro de un plato. , destacando así el Navarrete: Los códigos ocultos del Códice Azcatitlan 151


Figura 7. La fundación de México-Tenochtitlan. Codex Azcatitlan. México, siglo XVI. Foto: Cortesía de la Bibliotheque Nationale de France

“La última placa de esta sección representa la etapa final de la migración méxica que culmina con la fundación de la ciudad de México-Tenochtitlán (ver fig. 7). Como culminación de la migración, y comienzo de una nueva etapa en la historia méxica, esta fundación ocupa un lugar destacado en la mayoría de los códices méxica, como el Mendoza, el Aubin y el Vaticano-Rfos, donde se coloca en el centro de un plato. , destacando así la importancia de la ciudad recién fundada como centro cósmico y político.

Sin embargo, parece que el tlacuilome del Codex Azcatitlan optó por socavar el significado de este fundamento, ya que lo plasmó en el borde derecho de una lámina que contiene muchos otros episodios. Además, el único motivo europeo empleado en esta representación es el cuerpo de una víctima sacrificada, que se encuentra en lo alto de un templo, y sobre cuyo pecho crece el emblemático cactus que dio nombre a la nueva ciudad. Este motivo se utiliza para establecer una asociación negativa entre los tenochcas y la muerte cruel.

Finalmente, la simple representación bidimensional del primer templo de los mexicas establece un elaborado juego de comparaciones entre ambas ceremonias. La coronación de Tenochtitlan contrasta fuertemente con las representaciones tridimensionales del templo de Tlatelolco. Si el tlacuilome del Códice Azcatitlan pretendía restarle importancia a la fundación de Tenochtitlan, su estrategia narrativa se aclara en la siguiente placa, que muestra las coronaciones paralelas de los gobernantes de Tenochtitlan y Tlatelolco, y que está pintado con más cuidado y lleno de motivos europeos“

“En esta escena, el motivo del consejo de pueblos alcanza su máxima expresión y su manifestación final, ya que tanto los nuevos gobernantes, el Tenochca Acamapichtli, a la izquierda, y el Tlatelolca Cuacuauhpitzahuac, a la derecha, están representados en el centro de Círculos cuidadosamente trazados de personajes cuya presencia enfatiza la solemnidad y trascendencia de la ocasión y la Tenochca consta de doce caracteres, la mayoría descritos con mayor detalle. En contraste, la coronación del gobernante de Tlatelolco involucra solo a cinco asistentes, que están dibujados con menos detalles y no merecen glifos de nombres. A primera vista esto parecería implicar que la última ceremonia es menos importante que la primera, lo que confirmaría el dominio histórico de los Tenochca sobre los Tlatelolcas.” “Sin embargo, tres detalles subrayan la importancia comparativa de la coronación de Tlatelolca. En primer lugar, está presidido personalmente por Tezozómoc, gobernante del entonces dominante altepetl de Azcapotzalco y padre de Cuacuauhpitzahuac. Los tlacuilome muestran que este poderoso gobernante también presidió la coronación en Tenochtitlán, ya que su boca está unida por una línea punteada a la regla de Tenochca en el lado opuesto de la lámina, característica que luego se utiliza en el Codex para establecer una relación causal entre dos elementos, que en este caso muy probablemente significó que ordenó, o permitió, su coronación. Sin embargo, lo cierto es que no estuvo presente físicamente, como sí estuvo en la coronación de su homólogo de Tlatelolca. En segundo lugar, el gobernante de Tlatelolca, Cuacuauhpitzahuac, merece un glifo de nombre, en contraste con el rey tenochca que no tiene ninguno y está representado de espaldas al espectador.

Finalmente Cuacuauhpitzahuac se muestra sentado en el glifo de Tlatelolco, y portando y sosteniendo los atributos de poder, una corona, un manto y un bastón, mientras que el gobernante Tenochca está representado sentado en una silla y recibiendo esos atributos, aunque están mucho más cuidadososamente pintados. “Esta lámina confirma una verdad histórica bien conocida: Tenochtitlan y Tlatelolco tenían gobernantes diferentes cuando se fundaron. Sin embargo, el mero hecho de que el tlacuilome eligiera representar ambas coronaciones como simultáneas y equivalentes prueba que fueron Tlatelolcas, ya que las historias de Tenochcas nunca prestaron mucha atención a Tlatelolco y su dinastía”Una representación compleja y cuidadosamente pintada del lago que rodea la ciudad y las actividades de los pescadores y cazadores en sus aguas separa estas coronaciones paralelas y rivales”


Figura 9. El imperio de Acamapichtli y la construcción del templo de Tlatelolco. Codex Azcatitlan. México, siglo XVI. Foto: Cortesía de la Bibliotheque Nationale de France, París.

“Una lámina abiertamente dedicada al gobierno del primer rey tenochca, Acamapichtli (ver fig. 9)”. Queremos detallar el valioso estudio de esta lámina “Si bien esta imagen es estrictamente bidimensional, su importancia se ve acentuada por la presencia de tres porteadores que llevan piedras hacia el edificio. También sirve para reintroducir el motivo del templo en la narrativa visual del Codex, haciéndose eco tanto del templo tridimensional de Aztlán como del templo estrictamente bidimensional de la fundación de Tenochtitlan.

Queremos resaltar la valiosa explicación iconográfica de esta lámina por la doctora A Rita Valero op. Cit pág 8 que nos dice: “La entronización formal de Acamapichtli, es como un símbolo de la autonomía del señorío tenochca”. “Se trata de una lámina muy bien lograda en la que sobresale la majestad de Acamapichtli, presentado con todos los atributos reales; está en posición sedente sobre un icpalli cubierto con piel de ocelote y ataviado con toda propiedad; lleva su taparrabos o maxtlatl, calza sandalias o cactli y lleva una tilma diseñada con rostro y garras diabólicas, a la manera europea.” “Cubre su cabeza con una diadema o copilli propia de su jerarquía, y lleva el pelo en forma de temillotl, anudado en la parte superior de la cabeza, como acostumbraban los guerreros tenochcas; lleva asimismo un bastón de mando en la mano izquierda, y con la derecha marca una actitud autoritaria; a manera de alhajas, usa nariguera y ajorcas en las piernas.” ”Detrás del personaje emerge un nopal sembrado sobre una piedra, topónimo y símbolo glorioso de Tenochtitlan; sobre éste, a su vez, se incluyó el glifo antropónimo de Acamapichtli (“puñado de cañas”), ilustrado por medio de una mano que sujeta fuertemente tres cañas o flechas, de donde deriva su nombre”. Frente a Acamapichtli (1376-1398) se despliega la historia de su mandato, dividida en dos aspectos: por un lado, las construcciones civiles de infraestructura urbana hechas durante su periodo, especialmente las obras hidráulicas.” ªDestaca la figura del arquitecto indígena, con su plano al frente y en actitud autoritaria respecto a sus obreros. El otro aspecto de la escena que sería de mayor importancia (como también sucede en las ocho escenas subsiguientes), es el recuento de los triunfos bélicos de los tenochca, que les permitieron primero lograr su autonomía política y fiscal y luego convertirse en el poder hegemónico de la cuenca de México.”

“Cabe señalar en esta lámina la presencia de Tezozomoc, el señor de Azcapotzalco al que Tenochtitlan debía servidumbre fiscal. Aparece en dos momentos: en vida y después de su muerte.

Están presentes también dos de sus hijos: Maxtlatl, personaje conflictivo, y Cuacuapitzahuac, quien fue señor de Tlatelolco, presidiendo sobre la construcción del templo de Tlatelolco, seguramente la obra más importante de su época.”

(Todas las láminas del códice Azcatitlán aquí utilizadas son de la BnF y están bajo dominio público Vaya nuestro humilde homenaje a esta extraordinaria y generosa institución que alimenta nuestro deseo de saber con acervo tan universal y hermoso. Estas bellas láminas suavemente coloreadas, se acercan seguramente ya a una copia del siglo XVIII de Pichardo. La presentación del códice es diferente al original pues en este caso, cada lámina se compone de dos planchas superpuestas cuyo dibujo es a pluma.

Basándonos en el sabio artículo del doctor Eduardo Noguera, donde se dice:

Es decir, solo la arqueología puede indicarnos cuales fueron las distintas migraciones de periodos antiguos mesoamericanos , y los distintos pueblos que las efectuaron por diferentes causas, unas veces como inmigrantes y otras como migrantes Se distinguen así

1- Migraciones toltecas , Iniciadas pot Topilzin

2- Inmigraciones/ Migraciones chichimecas: Aunque el pueblo chichimeca fue, según sus necesidades , unas veces inmigrantes , adentrándose en pueblos dominantes para subsistir, y otras iniciando su propia ruta migratoria para construir su atlepétl independiente, consideramos que en los dos mapas de este artículo pueden verse ambas diferencias, señalando que solo cuando los toltecas se unen a los chichimecas es posible la creación de su propio imperio

LA COMPLICADA RUTA AZTECA (MEXICA)

Sobre la ruta méxica, el doctor Nogera ofrece toda una profusa relación de distintas versiones (pág 45-46)

“En primer lugar, según Durán (Códice Durán) , chalcas y aztecas salen de Chicomoztoc, lugar de las siete cuevas, de alli a Tula, Atlitlatactan, Tequisquiac, Tzompanco, Xaltocan, Ecatepec, Tulpletac, Chapultepec y Tenochtitlan”

Luego la versión de Pomar, los hace salir de Culiacan en otra ruta distinta de retorcidos caminos de idas y venidas reflejados en el mapa (fig 2)

Y, por último la versión de Orozco y Berra Unas magníficas tablas sobre las posesiones tepanecas (págs 48-49) y otros mapas sobre los yacimientos arqueológicos del Valle de Mexico (fig. 4) y otro según el posicionamiento méxica según Barlow (fig 3) hacen de éste un artículo imprescindible en el enmarañado asunto de las rutas migratorias

migración azteca (méxica) tomada del excelente artículo de Martínez Marín, Carlos, “Peregrinación de los mexicas”, en León Portilla, Miguel (coord. Gral.), Historia de México, México, 13 vols., Salvat, 1974, vol. IV, pp. 759-774