Siglo XVI. La erótica de las colonizaciones mundiales

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Siglo XVI. La erótica de las colonizaciones mundiales2020-11-01T16:35:01+00:00

INTRODUCCIÓN GENERAL
IN MEMORIAM COVID-19

SIGLO XVI. LA ERÓTICA DE LAS COLONIZACIONES MUNDIALES

Nos basaremos , sobre todo en la obra de S Gruzinski «Las repercusiones de la conquista: La experiencia novohispana» CNRS Paris.

Basándonos en los artículos del Dr. Serge Gruzinski, «la conquista de América resultó ser un proceso muy largo. En la última década del S.XV y primero del XVI , los castellanos se establecieron ya en Santo Domingo, explorando todo el Caribe y la costa norte de la América del sur (Venezuela, Bocas del Orinoco). En 1511 ocupan Cuba, Isla que iba a servir de base para la exploración del continente. En 1513 Balboa descubre el Océano Pacífico, sometiendo el Istmo de Panamá. En 1512 a 1513 Juan Ponce de León alcanza las Bahamas y la Florida. En 1517 una primera expedición española anónima toca las costas de México. Dos años después llega Hernán Cortés y se apodera de la ciudad Tenochtitlan (agosto 1521). A finales de la década, la mayor parte de México había sido tomada por los españoles. Sin embargo, la expansión ibérica corre paralela a las numerosas expediciones europeas en el noroeste de América». «En los últimos años del S.XV los ingleses exploran las costas del Labrador y de nueva Escocia. Marineros vascos, portugueses, ingleses y franceses, se codean en las aguas de Terranova y del Golfo de San Laurent para pescar el bacalao y, sobre todo, el aceite y las pieles de ballenas. El noroeste de América no permaneció por tanto al margen del proceso de expansión europea. Sin embargo este movimiento no asumió nunca la forma de una conquista militar seguida de colonización y sometimiento, aunque las expediciones de Cartier y de Roberval (1534-1541), sí corresponden a esa idea con la invasión del Perú.»
«Durante un siglo los contactos entre indios y europeos se limitaron a intensas actividades de trueque y comercio con intercambio de pieles de castor por objetos de metal. Pescadores y mercaderes europeos se enriquecieron con un flujo comercial continuo de pescado salado, aceite de ballena y pieles de castores hacia mercados europeos. Aquí misioneros y soldados de la versión ibérica brillaron por su ausencia. Esta orgía náutica dura hasta el S.XVII.»